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LA RELOJERÍA JAMÁS CONTADA
enero 27, 2021 10:13

La invasión del sport-chic 

&

En esta carrera no todos llegarán a la meta…

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Existe una proliferación en la oferta del clásico reloj sport-chic de acero, tal vez desmedida, y no creo que el actual mercado sea rentable para todos.

Veámoslo

Desde hace cierto tiempo comenzó a gestarse un fenómeno que para ponerle nombre sería difícil llamarlo “tendencia”, ya que creo que hay darle el nombre que verdaderamente merece. Me refiero, claro está, a algo que surgió como un guiño a los relojes de acero en modo sport-chic y que casi podría denominarse como “el asalto de los relojes de acero”.

El Nautilus 5711 de Patek Philippe

Es evidente este interés por parte de una gran cantidad de marcas por tener en su catálogo una pieza de acero que compita en este género relojero que es el sport-chic. Esto antes era cosa de Patek Philippe y de Audemars Piguet, con el Royal Oak y el Nautilus, pero ya ha dejado de ser así porque otras marcas, principalmente del sector de la alta relojería, han comprendido que deben tener una opción en este segmento dominado por estas dos grandes manufacturas.

Vacheron Constantin es una de las primeras marcas que, actuado en consecuencia, lo hizo con su Overseas, una colección muy contundente con un diseño muy bien pensado y de unas calidades incontestables. A partir de ahí muchas marcas han querido hacerse un hueco en esta divina competencia.

La esfera del Royal Oak de Audemars Piguet

Creo que fue el año pasado cuando Chopard presentó su Alpine Eagle. También podemos ver lo que está haciendo Bulgari desde hace bastante tiempo, sin dejar de lado al Odysseus de A. Lange & Söhne. A su vez, sin irnos muy lejos, este año H. Moser & Cie. presentó su Streamliner, que yo podría dejar caer en este segmento porque la verdad es bastante chic, aunque retro-chic. Y ahora hasta Czapek se ha metido en esta carrera con su recién presentado Antartique.

Por último, no olvidemos a la marca de la instrumentación aérea, Bell & Ross; la firma parisina presentó el año pasado la que tal vez sea su apuesta más complicada, me refiero al BR-05. Esta colección se presentó con un estricto secretismo por parte de la marca en marzo de 2019, cuando se anunció de estrangis a la prensa previo contrato de confidencialidad, hasta el tercer trimestre que ya se presentó de forma oficial.

El BR-05 de Bell & Ross

Ha sido más que evidente todo este esfuerzo por parte de Bell & Ross, porque esta pieza representa mucho para ellos, dado que a través de ella quieren poner un pie en este segmento. Si partimos desde el punto de que esta es una marca que ha basado su relojería en reinterpretar calibres de ETA o Sellita, hemos de admitir que presentar una colección de este tipo creo que es un gran paso, ¡espero que lo logren!

¡Entren, que caben 100, cincuenta parados, cincuenta de pie!

Si queréis que os dé mi opinión sincera, yo creo que esta es una fiesta en la que hay demasiada gente. Es más o menos lo mismo que cuando te invitan a un vernissage en una galería de arte jurándote que será en petit comité y resulta que te encuentras a la mitad de la ciudad. Yo creo que es un espacio muy pequeño para tanta gente.

Vista de perfil del Odysseus de A. Lange & Söhne

En este segmento del sport-chic pasa exactamente lo mismo, nació siendo algo exclusivo y también en petit comité, porque es un concepto que AP y Patek hicieron tan suyo que creo que generaba cierta intimidación entre el resto de marcas intentar siquiera ofrecer otras propuestas similares.

Definitivamente esto ha dejado de ser así. Lo que no sabemos a ciencia cierta es cuál de estas marcas saldrá airosa en esta liga pues esto lo decide únicamente el mercado. Esto es algo así como cuando la naturaleza recupera sus espacios, lo sabemos gracias a tanto documental: sucederá de forma espontánea.

El Alpine Eagle de Chopard

A mí personalmente me agradan mucho las propuestas de Chopard y de A. Lange & Söhne, tanto el Alpine Eagle como el Odysseus son propuestas desarrolladas con el suficiente rigor como para provocar cierta intuición sobre su posible éxito. Este tipo de colecciones de estéticas tan concretas deben ser observadas con detenimiento un día tras otro, es una manera de acostumbrarnos a sus formas. En cuanto al resto de marcas que han apostado por subirse al carro del sport-chic, únicamente puedo decir: ¡mucha suerte para todos!

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